La fiesta de cumpleaños 100% DIY de nuestra hija

Nuestra pequeña ha dado su primera vuelta al sol; ¡Emma ha cumplido este mes 1 añito! Para celebrarlo preparamos una fiesta de cumpleaños 100% DIY muy especial en una casa de campo rodeada de viñedos. Tuvimos de todo: 60 invitados, catering dulce y salado, decoración personalizada, piñata DIY, rincón de disfraces y una tarta preciosa. ¿Quieres saber cómo lo hicimos todo? ¡Sigue leyendo!

EL LUGAR

Teníamos claro que esta celebración de cumpleaños iba a servir para juntarnos con toda nuestra familia y amigos, a algunos hacía mucho tiempo que no veíamos por culpa del COVID-19. Por este mismo motivo era indispensable hacer una fiesta al aire libre, así que buscamos un lugar amplio para poder caber todos cómodamente. Una masía familiar de finales de siglo XVII rodeada de viñedos fue el lugar perfecto: ¡Una preciosidad con aires de la Toscana! Cuenta con un patio grande, de aspecto añejo pero cuidado y sin perder su encanto original. Además, tuvimos mucha suerte, porque ese día hizo un sol de otoño precioso; ese que da una luz dorada y cálida. ¡Fue muy agradable y no necesitamos abrigos! 

Citamos a todos de 11h a 15h; para disfrutar juntos de una mañana entera, donde cada uno escogiera qué almorzar y qué comer. Montamos 2 mesas de 4 metros cada una: un bufet de comida dulce y otro de comida salada. Alrededor, distribuimos sillas y mesas pequeñas por todo el patio para que cada grupo se sentara como quisiera. En caso de que ese día lloviese, teníamos plan b. Desde el principio ya buscamos una masía que contara con un espacio interior amplio, en el que se pudiera mantener distancia entre las diferentes burbujas familiares, en caso de haber mal tiempo. ¡Por suerte no hizo falta y estuvimos toda la mañana fuera!

LA COMIDA

La comida de tipo pica-pica la hicimos nosotros mismos, a excepción de los cruasanes, cronuts, ensaladas y cocas, que las encargamos en un obrador cerca de casa. Las cajas que utilizamos para transportar y colocar toda la comida en los bufets nos las regaló Selfpackaging. ¡Todo un acierto! Porque las mesas quedaron muy bonitas gracias a sus bandejas. De esta manera, prescindimos totalmente de envases de plástico que, resultan poco estéticos y nada respetuosos con el medio ambiente.

En la mesa salada usamos sus bases de cartón  para servir los embutidos (jamón ibérico, fuet y lomo). Al ser unos bufets tan grandes las combinamos con otras tablas de madera, poner quesos, uvas y frutos secos. Las barquillas para alimentación  son súper versátiles y pusimos croquetas y algunos pinchos. Para los bocados más delicados de transportar como las tortillas de patatas y algunos canapés, usamos las bandejas de cartón. En las bandejas tipo bol colocamos las chips de vegetales y las patatas chips de toda la vida.
La verdad es que todas las cajas de SelfPackaging fueron ideales para llevarnos todas las sobras de comida de vuelta a casa.
En cuanto a las bebidas, las almacenamos con hielo en unos cubos enormes: refrescos, cervezas y zumos. Las distintas añadas de vino tinto se quedaron sobre la mesa salada.

Los zumos, batidos, aguas y la máquina de café los pusimos en la mesa dulce. En ésta también usamos varias de estas cajas junto con las bandejas cuadradas para las brochetas de fruta y chocolate. Y en esta mesa además añadimos varios expositores de tartas para jugar con la doble altura y dar más protagonismo a los cruasanes y cronuts. ¡Quedaron espectaculares! 

Y por supuesto, en la mesa dulce no podía faltar el elemento dulce indispensable en un cumpleaños: la tarta. El pastel con su velita dorada número 1 hizo su aparición en cuanto sonó la canción «Anys i anys» del Club Super 3 (no hay milenial catalán que no adore esta canción para su propio cumpleaños).
Como en esta casa somos muy fans de Lolita Bakery, confiamos de nuevo en Martina para esta ocasión tan única. Conocemos muy bien lo deliciosamente bien que trabajan, así que no dudamos ni un segundo. De base escogimos un pastel que ofrecen en su tienda online y Martina le dio el toque personalizado: un arcoíris, ¡siguiendo el diseño de nuestra invitación!

En este link se puede ver el pastel original, nosotros decidimos que la tarta fuera de color vainilla en vez de verde y en el frontal nuestro arcoíris. Para el sabor nos decantamos por un clásico: chocolate y vainilla. La tarta medía 20 cm de diámetro por 15 cm de alto (sin contar los animalitos), se estima que esta medida es apta para 30 porciones, en nuestro caso comieron más de 30 personas. 

Para complementar les pedimos una caja de 20 cupcakes de distintos sabores. De verdad que no podíamos estar más contentos, ¡todo delicioso y precioso!

DECORACIÓN

La temática de la fiesta parte de un arcoíris. Nuestra hija tiene libros y juguetes con arcoíris que le encantan, así que se nos ocurrió hacer su propio arcoíris en tonos otoñales y lo incorporamos en diversos objetos de la fiesta: piñata 100% handmade, la tarta, en los toppers de algunos pinchos, y por supuesto, en las invitaciones.

Pedimos a SelfPackaging que nos imprimiera unas 200 pegatinas redondas con este mismo diseño de arcoíris. Estas pegatinas se pueden personalizar desde su página web y van genial. Les dimos muchos usos: las pegamos en cajas, en accesorios de las mesas bufet, vasos, etc. También las usamos en un cuadro de fotos y en los portafotos de recuerdo que regalamos, más adelante explicamos en qué consistió esto último.

Pero el uso más molón de estas pegatinas, fueron los mini toppers DIY que hicimos. Muy fácil: enfrentamos dos pegatinas para pegarlas entre sí por la parte adhesiva y en medio colocamos un palillo de madera a modo de pincho y, ¡voilà!

Ambos bufets los decoramos con las guirnaldas de borlas de SelfPackaging, unos manteles blancos y un camino de papel de kraft que cortamos a medida. Por encima montamos una estructura con forma triangular y un travesaño con cañas de bambú de nuestro jardín. A estas atamos 300 globos, en los mismos tonos otoñales que el diseño de nuestro arcoíris. Son muchos globos pero los hinchamos muy fácilmente con el compresor de Ryobi. Es una aparato chiquitito y súper fácil de transportar y usar gracias a su batería sin cables.

En el mismo patio donde estábamos todos, reservamos una zona para que los niños se divirtieran y disfrutaran a su aire. Dispusimos diversas alfombras sobre el césped para que se sentaran y jugaran, montamos una tienda con forma de castillo y llevamos un baúl lleno de disfraces y una maleta antigua llena de accesorios. ¡Un éxito garantizado! ¡Ah!, y decoramos la zona con unos banderines de colorines para dar un ambiente más festivo. 

En un árbol de la misma zona colgamos nuestra piñata arcoíris DIY. La hicimos con cartón de cajas de envío grandes de compras online. Las fuimos guardado pensando en darles este segundo uso. Construir esta forma de arcoíris es más fácil de lo que parece. A continuación, compartimos el paso a paso, solo usamos: cartón, lápiz, cutter, pinceles, pintura acrílica, cinta de carrocería, pistola de cola caliente, cintas y papel de seda

1/ Para empezar recortamos dos piezas en forma de arco exactamente iguales. La primera forma la usamos de plantilla para la segunda. Nuestra piñata medía 1 metro de ancho y 1,10 metro de altura. En la base de ambos arcoíris dejamos unas pestañas de unos 8 cm para poner el papel pinocho posteriormente. 

2/ Para hacer todos los arcos de colores de manera equitativa, utilizamos un trozo de cartón con las marcas de cada arco y su respectiva distancia entre sí. Fuimos moviendo y marcando con lápiz cada zona y de esta manera obtuvimos unos arcos bien proporcionados. Después pasamos a pintar cada uno, dejando la separación entre cada color sin pintar. 

3/ A continuación, pasamos a unir ambas caras de la piñata con varios rectángulos grandes de cartón. De esta manera le dimos el fondo del grosor deseado unos 30 cm. Para fijar ambas caras utilizamos muchos trozos de cinta de carrocero. Dadas las grandes dimensiones de nuestra piñata, mientras cerrábamos los lados de unión entre ambos arcoíris, incluimos un trozo grueso de cartón a modo de refuerzo entre medio de los arcoíris (en el corazón de la piñata). De esta manera, nos aseguramos de que no se abombara hacía dentro; este trozo lo fijamos con la pistola de cola caliente. Después, como dejamos el último arco sin pintar, una vez bien fijada la cinta, nos pusimos a ello: ambos arcos y todo el gran lateral de la piñata del mismo color. Lo bueno que tiene la cinta de carrocero es que con pintura acrílica no se ve en absoluto. 

4/ Por último, en el interior de la piñata colocamos los regalitos antes de cerrar la base de la piñata. Pusimos unas cuantas bolsas kraft con accesorios para jugar en la fiesta: unos antifaces para pintar y personalizar como complemento de sus disfraces, unas calcomanías temporales a modo de tatuajes molones y unas botellas grandes para hacer pompas de jabón. En la fiesta había bebés también, así que para ellos reservamos unos muñequitos sensoriales.
Finalmente, pasamos a hacer el cierre por donde los niños y niñas de la fiesta harán salir los regalos. Utilizamos muchas capas de papel de seda, dado que es el mejor papel para romper estirando. Entre las capas hicimos unos 8 agujeritos para colocar los cordiles con los cuales estirar en el gran momento de la lluvia de regalos. 

LAS FOTOS DE RECUERDO

Durante este primer año de vida, cada vez que Emma cumplía un nuevo mes, le sacábamos una foto de cuerpo entero como recuerdo de su evolución. Además de los arcoíris, a Emma le fascinan las fotos y en casa pasa mucho rato mirando todos los álbumes de fotos, se fija en todas las caras y detalles de cada una y le encanta reconocerse en ellas. Por eso se nos ocurrió imprimir estas 12 fotos -una por cada mes de vida- y ponerlas como un detalle decorativo más en la fiesta. Las colocamos sobre un tablón grande con la ayuda de unas cuerdecitas y unas pinzas pequeñas sobre un fondo color nude y pegamos unas cuantas pegatinas de su arcoíris. La verdad que fue precioso montarlo, recordar cada mes y ver con perspectiva, el viaje más maravilloso de nuestras vidas.

A parte de esas 12 fotos, imprimimos muchas más, nuestras preferidas más recientes, para regalarlas a modo de postal de recuerdo para los invitados de la fiesta. Las entregamos con unos portafotos blancos con su respectiva pegatina de arcoíris con su nombre y fecha.

Todas fotos las imprimimos en Cheerz: calidad muy buena, rapidez en el envío y a menudo hacen descuentos que están muy bien.

Sin duda, será una celebración que recordaremos siempre. Un día muy especial y perfecto, donde nuestra protagonista fue de brazos en brazos, disfrutando de lo lindo. 🙂
Además, estamos muy agradecidos con toda la ayuda que nos prestó la familia y amigos para montar este «sarao» y por las cuantiosas fotos que hicieron y que guardaremos para siempre.

NOTA PARA NUESTRA PEQUEÑA

¡Feliz primera vuelta al sol petita! ¡Eres lo mejor de nuestras vidas!
Aunque lo más probable es que no recuerdes ese 13 de noviembre de 2021, esperamos que en un futuro leas este post, veas el video de este día, ojees todas las fotos que nos hicieron y te hagas una idea de lo que disfrutamos preparando tu primera gran fiesta. ¡Te queremos infinito, Emma!