CREA TU LÁMINA CALIGRAFIADA CON PINCEL Y PLUMA

¿Te gustaría empezar a hacer caligrafía pero no sabes por donde empezar? ¿Dominas algún alfabeto caligráfico y quieres aprender nuevos? En este tutorial te enseñamos la Cancilleresca con pluma plana y la Itálica con pincel. ¿Te animas a practicar?

Ya no contamos los días que llevamos confinados en casa por el Covid-19. Lo ideal para calmar los nervios y aprovechar las horas en casa es practicar hobbies o aprender nuevas habilidades. Hoy te proponemos una practica caligráfica que es mucho más sencilla de lo que parece. 😉

Tutorial: Warm Home Life
DIY para: Planeta DeAgostini
*Textos y fotografías diferentes a los de la colección. 
Fotografía y Dirección de arte: Esencia Gráfica Estudio

Para realizar esta lámina vamos a combinar el uso de una plumilla plana para la caligrafía Cancilleresca (acabada en punta recta o biselada) y un pincel redondo fino para la caligrafía Itálica (con punta afilada). Originariamente para este último alfabeto se empleaba la pluma, pero es muy común escribirlo con pincel.

Como puedes observar las letras negras son más rectas y angulosas que las letras azules, más redonditas y orgánicas. Las primeras se obtienen haciendo una presión uniforme sobre el papel, manteniendo la misma angulación de plumilla en todo momento. De esta manera, se consiguen trazos gruesos y trazos finos. En cambio las letras de color azul, están hechas con un pincel de punta redondeada, que da como resultado un trazo grueso cuando se ejerce más presión para los trazos descendentes y un trazo fino al realizar menos presión para los ascendentes.

Otra diferencia significativa entre estas dos herramientas, es la escala de las letras que se pueden obtener. El tamaño de las letras elaboradas con una plumilla recta es proporcional al tamaño de la plumilla. En cambio, con el pincel de punta redonda se pueden conseguir gran variedad de tamaños de letras.

MATERIALES:

Plumilla recta (2,4 mm aprox), portaplumas, pincel (con o sin depósito), tinta negra, acuarela (líquida o en pastilla), papel verjurado o papel para acuarela sin textura, lápiz, regla y goma de borrar.
Haz click en los principales materiales para ver sus características.

PASO 1. Primera toma de contacto con la plumilla recta.
Para empezar, dibuja parejas de lineas con lápiz y regla a 12 mm de distancia entre ellas. Abre tu tintero y sumerge la plumilla recta unos 2 o 3 mm para cargar la pluma de tinta. A continuación, practica haciendo trazos verticales a 0º-10º, círculos inclinados a 45º y series en zigzag combinando diferentes formas. No tengas miedo y descubre cómo funciona esta herramienta para aprender a dominarla.

PASO 2. Familiarízate con la caligrafía Cancilleresca practicando con la pluma.
Si estás suscrito/a a nuestra newsletter mensual, el 1 de mayo recibirás este alfabeto donde te indicamos la manera correcta de escribir cada trazo de letra por orden, junto con unas plantillas de practica.

Antes de empezar con la composición de la lámina, primero practica las veces que sea necesario la frase que escribirás en Cancilleresca. Utiliza el alfabeto que te hemos enviado como modelo (el que ves en las fotos).

Para ello, debes trazar una pauta de cuatro lineas. La primera línea actuará como límite de las letras con astas acendentes; en cambio, la cuarta servirá para las astas descendentes. La segunda y la tercera línea, limitarán el resto de letras. Debes saber que cada tipo de alfabeto tiene una altura diferente para estas líneas. Para este tipo de Cancilleresca sitúa las líneas intermedias a una distancia de 12 mm entre sí. Y a una distancia de 9,6 mm las otras dos (respecto a las intermedias).

¡Ya estás listo/a para empezar! Sitúa la plumilla a 45º y recuerda mantenerla así en todo momento. Fíjate en cada letra al detalle, no tienen uniones entre sí y el espacio entre ellas es proporcional. Tómate tu tiempo y no tengas prisa al escribir. Piensa cómo construir cada letra antes de continuar con la siguiente letra, de esta manera realizarás trazos firmes y seguros.

PASO 3. Primera toma de contacto con el pincel de punta redonda y puntiaguda.
Repite el mismo proceso que en el paso 1: traza unas pautas sobre otro papel verjurado. Si vas a utilizar acuarela, ayúdate de una paleta de mezclas para que la punta del pincel esté uniformemente cargada de pigmento.

Verás que, a diferencia de la plumilla anterior, el pincel es más flexible y ágil. Se obtienen trazos más expresivos, rápidos y un tanto diferentes cada vez. ¡Sácale partido! Recuerda: los trazos descendentes debes realizar más presión para obtener trazos gruesos y para los ascendentes menos presión para resultar más finos.

PASO 4. Aprende la caligrafía Itálica practicando con pincel.
Si estás suscrito/a a nuestra newsletter mensual, el 1 de mayo recibirás también este alfabeto donde te indicamos la manera correcta de escribir cada trazo de letra por orden, junto con unas plantillas de practica.

Como en el paso 2, practica las letras y palabras que vayas a plasmar con la Itálica, utilizando el alfabeto que te hemos enviado como modelo (el que ves en las fotos).
Como hemos mencionado anteriormente, con este tipo de pincel puedes realizar gran variedad de tamaños de letra. Pero para que sea proporcional en la composición junto a la Cancilleresca, dibuja una pauta de 10 mm de altura en las líneas intermedias y una distancia de 8 mm para las ascendentes y descendentes (respecto a las intermedias).

¡A practicar! Sitúa la punta del pincel un poco perpendicular al papel y desliza la punta de manera ágil y sin dudar. Lo ideal es que no escribas todas las letras de golpe. Aunque las letras están unidas por ligaduras, detente al finalizar cada letra para pensar cómo realizar la siguiente y cargar el pincel si es necesario.

PASO 5. Lámina caligrafiada.
Si ya has obtenido buenos resultados en las practicas anteriores, prepara las mismas pautas en un nuevo folio verjurado y, ¡manos a la obra!
Si te resulta más fácil, puedes ubicar discretamente cada letra sobre la pauta a lápiz y repartir bien los espacios.

Puedes empezar por donde quieras, pero puede resultarte útil empezar con la caligrafía de color claro y acabar con la que utilices la tinta negra. Eso sí, espera entre una y otra a que se seque bien para evitar accidentes. Si lo deseas, para que la composición resulte más vistosa, puedes alargar alguno de los trazos finales realizados con pincel y hacer un final más expresivo. Por último, asegúrate de que la lámina está completamente seca para borrar con sumo cuidado, las marcas de lápiz.

Esperamos que te haya sido útil y si tienes cualquier duda déjanos un comentario por aquí, ¡estaremos encantados de resolverlas!

¡Feliz mes de mayo! ¡Hasta pronto!