5 MANERAS DE ALARGAR LA VIDA DE LAS FLORES

En la casa de campo familiar tenemos una colección inmensa de árboles, arbustos y flores espectaculares. Hoy enumeramos 5 maneras de alargar la vida de las flores para que hagan de nuestra casa un lugar más bonito.

Ver crecer y florecer las plantas es un espectáculo. Cada tipo de flor tiene su momento en el año y eso las hace mucho más especiales. Pero la primavera es sin duda la estación del color por excelencia. La flor es tan efímera que la idea de preservarla para siempre es muy tentadora. 

¿Cómo podemos conservar nuestras flores preferidas y decorar nuestra casa? Evidentemente disfrutar de las flores en su hábitat natural es incomparable, pero no siempre se tiene la opción de tenerlas en el balcón o dentro de casa. Sin duda, cuando están en el hogar lo transforman totalmente aportando color, luz y belleza. Según la Wikipedia, la biofilia es nuestro sentido de conexión con la naturaleza y nos hace sentir más felices. La naturaleza es adictiva, cautiva y atrae.

Narciso doble. Fotografía: @tengo_unclip

5 maneras de alargar la vida de las flores:

I. Fotografiar la flor en plena naturaleza.

¿A quién no le gusta hacer fotos a flores? Capturar una flor que combine con la decoración de casa, imprimirla y enmarcarla. Es importante esperar a que ésta esté en su momento más álgido, aunque también es interesante fotografiarla en sus diferentes fases. Un truco para que la flor luzca mucho más en una foto es rociar unas gotitas de agua sobre sus pétalos antes de hacer la foto. 

Lavanda. Fotografía: @tengo_unclip

II. Plantar flores de temporada.

Marc y yo tenemos unas macetas reservadas para flores de temporada en nuestro balcón. De esta manera, tenemos siempre flores y nunca quedan macetas vacías. Es una rotación de estaciones gracias a los rizomas y bulbos. En los meses fríos florecen las anemonas, ranúnculos, tulipanes y narcisos. En primavera las azucenas, amarilis y peonias tienen sus meses de esplendor. En verano, los gladiolos y las dalias son mis preferidas. Y a finales de otoño llegan los jacintos. En la misma maceta vamos variando la flor y cuando acaba la temporada dejamos secar los tallos del bulbo completamente. Después, los guardamos en una caja de cartón con su nombre para la siguiente temporada y plantamos los siguientes bulbos. 

III. Ramilletes de flores preservadas

A menudo cogemos pequeños ramilletes del jardín para preservarlos; ¡nuestros preferidos son los de lavanda! El proceso es muy sencillo, aunque no todas las flores quedan igual de bien. Para ello, se deben anudar bien los tallos para que se sequen rectos y ordenados. Lo más importante es colgarlos bocabajo en un lugar seco y ventilado. Para conservar el color verde (clorofila) deben permanecer a oscuras para evitar la fotosíntesis, mientras el tallo permanezca “vivo”. Al cabo de un par de semanas, ¡estarán listas!

Si se trata de flores muy frescas, antes de colgarlas a oscuras, las deshidratamos al microondas en tandas de dos segundos para que la flor no se queme.

Nosotros no tratamos las flores preservadas de ninguna manera, aunque hay formas de darles un acabado más brillante, por ejemplo: rociar una ligera capa de laca o barnizar tallo y pétalos con glicerina

Las flores preservadas quedan preciosas en cestita o jarrón.

IV. Flores y hojas prensadas 

Nos encanta recolectar flores y hojas. ¡Las coleccionamos! Con ellas decoramos bastidores y marcos. Las hojas secas incluso se pueden trocear y pegar con cola blanca sobre papel para envolver regalos.

Todos hemos prensado hojas y flores en nuestra niñez. Recolectabas pequeños tesoros y los guardabas en el interior de un libro grueso y pesado. El problema de esta practica es que dicho libro, siempre resultaba perjudicado ya que este proceso libera humedad y mancha y curva las páginas.  

Gracias a los prensahojas se obtiene el mismo resultado. Para construir tu propia prensa solo es necesario: 2 tablas de madera, 4 tornillos largos, 4 palomillas y 4 arandelas. También se puede prescindir de la tornillería y utilizar correas. 

Nosotros personalizamos la madera superior con diferentes hojitas pegadas con cola blanca.

Para evitar que se peguen entre sí las hojas y flores, colocamos diferentes capas de cartón y papel de cocina para mantenerlos bien separados mientras se secan. Además, aprovechamos el cartón para anotar la fecha de recolección de cada una.

Para acelerar el proceso de secado y preservar el tono verde, deshidratamos la recolecta con un par de segundos de microondas, como en el caso de las flores preservadas. Pero a diferencia de éstas, las guardamos entre un par de papeles de cocina y un par de azulejos por la cara esmaltada. 

Un truco más, éste no es indispensable, pero nosotros usamos unas pinzas con puntas planas para que las hojas y flores no se rompan al cogerlas después del proceso de prensado.

Prensa de hojas y pinzas. Fotografía: @tengo_unclip

V. Ramo de flores frescas en casa

Ésta es sin duda la opción que más embriaga y embellece un hogar: un ramo de flores frescas. Los hay de todos los tipos y formas y para nosotros son toda una obra de arte. Nos alucina como las floristerías crean diseños tan bonitos y espectaculares. 

Para que un ramo de flores dure perfecto más de una semana es imprescindible tener en cuenta los siguientes 5 consejos:
– Para empezar, retirar las hojas bajas de cada tallo para que ninguna esté en contacto con el agua del jarrón.
– Es recomendable cortar cada dos o tres días la parte inferior del tallo en diagonal.
– El agua del recipiente se debe cambiar a diario.
– No se recomienda colocar las flores cerca de una ventana muy soleada.
– Habitualmente los ramos vienen acompañados de un sobrecito para disolver en el agua que los ayudan a mantenerse frescos y bonitos.

Para enumerar algunos tipos de ramos, durante el mes de abril hemos recolectado flores de nuestro jardín:

Ramo bouquet: simétrico, muy redondito y normalmente se compone de un mismo tipo de flor. Otro ramo muy parecido es el llamado Berry fest, pero tiene más variedad de flores y por tanto es un poco más asimétrico. 

Ramo cascada: es el clásico ramo de flores con caída, muy usado por las novias de los 90’s.

Ramo de presentación: las flores tienen tallos muy largos y reposan en el brazo.

Ramo silvestre: totalmente asimétrico, desestructurado y divertido. ¡Sin duda el más salvaje!

Ramos con cinta: cuando se añade una cinta bonita y vistosa para anudar los tallos se pueden llamar ramos domo, bonche, posy o clutch. 

Y hasta aquí el mes de mayo, este fin de semana iniciamos junio y nos preparamos para el verano. ¡Hasta pronto!