TALLER DE IMPRESIÓN TIPOGRÁFICA MANUAL

Nos encanta aprender nuevas técnicas artesanas. Entre nuestra lista de “pendientes” se encontraba la impresión tipográfica, más conocida como letterpress. ¡Por fin hemos podido trabajar con una Heidelberg!

El pasado domingo asistimos a un workshop muy especial para nosotros. Hicimos el taller de introducción a la impresión tipográfica en l’Automàtica. Hace muchos años que Cris hace lettering y caligrafía y en muchas ocasiones había mencionado la palabra “letterpress”. Su cumpleaños fue en marzo y encontré el regalo perfecto. 🙂

El amor de Cris por el diseño gráfico y mi pasión por las máquinas se juntó con nuestra afición a las técnicas manuales. 

Desde el primer momento ya íbamos que no sabíamos dónde mirar. El pequeño taller del barrio de Gràcia estaba lleno de objetos y herramientas con más años que la suma de nuestras edades. Máquinas antiguas, comodines (cajoneras donde se guardan los cuerpos tipográficos, también llamados chibaletes), pilas de trapos llenos de pintura… 

Comodines y chibaletes llenos de cuerpos tipográficos. Fotografía: Esencia Grafica Estudio – 2019

No hay ni un ordenador, ni una sola pantalla. Es como hacer un viaje 60 años atrás. Esto te hace entrar en ambiente rápido. A nosotros nos encanta.

Para explicar un poco l’Automàtica y no dejarme nada en el tintero, cito un párrafo de su web:

Un colectivo de diseñadores gráficos, artistas e ilustradores que hemos recuperado una imprenta tipográfica en Barcelona y convertida en una asociación cultural autogestionada. Junto con el impresor como maquinista, tutor y mentor, hemos convertido un negocio tradicional en un espacio activo para el diálogo, talleres, imprimir proyectos, experimentar y aprender el oficio.”

L’Automàtica.org

Un proyecto realmente interesante que hace mucho más que imprimir copias. El taller lo impartieron Ferran, el impresor/mentor y Marc, ilustrador y uno de los fundadores de l’Automàtica. La pasión que tienen por las máquinas y los procesos se ve desde el minuto uno.

TEORÍA

Al taller se puede apuntar cualquiera. No es necesario tener ningún tipo de experiencia previa con nada relacionado con la imprenta o el diseño. Por este motivo la primera parte de la jornada consiste en un poco de teoría sobre la materia. Nosotros trabajamos cada día con tipografías digitales y aprendimos un par de cosas sobre puntos, cíceros y sistemas modulares súper veloces.

Todo el mundo tiene en su cabeza una imagen de cómo una imprenta tradicional es y funciona, pero tiene muchas más sutilezas de las que nos podemos imaginar. Hay muchas herramientas, know-how y procesos que solo te puede explicar bien alguien que ha trabajado toda la vida en ello. 

Fotografía: Esencia Grafica Estudio – 2019

Todo empieza obviamente con una idea. Cuando la tienes “solo” tienes que adaptarla a los recursos que tienes. Todo es limitado, mecánico y manual. Hay un número reducido de letras de cada cuerpo, el tamaño de las fuentes es discreto y también finito. Además, combinar tipografías de plomo y madera es complicado porque no están calibradas según las mismas unidades. Cada color adicional significa un molde nuevo y limpiar la máquina, si se desea un color concreto se debe hacer la mezcla manualmente… Y así me podría pasar un buen rato. Aún con todas estas limitaciones, es posible crear cualquier cosa que uno se proponga con un poco de imaginación. 

PRÁCTICA

Nosotros ya llevábamos unas cuantas frases preparadas de casa, así que estábamos listos para ensuciarnos las manos. Lo primero es diseñar sobre una hoja de papel lo que queremos imprimir, qué tipografía, con qué cuerpo y cómo van a estar dispuestos todos los bloques de texto. 

Después de barajar unas cuantas ideas, nos decidimos por una palabra y su definición. Pero no una palabra cualquiera: Mamihlapinatapai. Una palabra del idioma de los nativos yámanas de la Tierra del fuego. Significa: 

«Una mirada entre dos personas, cada una de las cuales espera que la otra comience una acción que ambas desean pero que ninguna se anima a iniciar»

Es considerada una de las palabras más difíciles de traducir y está listada en el libro Guinness de los récords como la palabra más concisa del mundo. Nos pareció suficiente importante como para imprimirla en buen papel. Rebuscando por los cajones del taller nos encontramos con unos grabados en madera que en los años 50 se utilizaron para imprimir un libro de ciencias naturales. Encontramos una hoja y decidimos incluirla en el diseño y así darle un toque más natural, algo así como indígena. 

Letterpress. Fotografía: Esencia Grafica Estudio – 2019

Para montar el molde básicamente hay que ir por los cajones encontrando cada letra, cada espacio, puntos y comas. Es una tarea entretenida y es más complicado de lo que parece.

Antiguamente había una persona encargada de montar carácter a carácter el molde, el cajista.

Con la ayuda de un tipógrafo o componedor, letra a letra se van componiendo las líneas. Cuando se finaliza una línea, se traspasa a la galera) hasta que el diseño se completa. Para poder montar el diseño en un molde hace falta que éste quede completamente lleno de piezas. Aquí es cuando entran en juego las piezas más preciadas: los espacios. 

Fotografía: Esencia Grafica Estudio – 2019

Para montar el molde es necesario una rama (marco metálico que soporta el molde y encaja en la imprenta), unas imposiciones (piezas metálicas que sujetan el molde en la rama mediante presión con cuñas) y un poco de paciencia. Es todo un arte.

Una vez el molde está listo en la rama, se monta en la máquina y a imprimir. ¡No tan rápido! Antes de ver cómo la imprenta hace su magia es necesario prepararla, mucho y bien. Hay que ajustar las bandejas según el formato de papel que se haya escogido, ajustar el ángulo de los succionadores de papel, la velocidad de la bandeja de papel, la presión de la impresión, cargar los rodillos de tinta, distribuirla…
Todos estos ajustes, palancas y botones, ¡me encantan! Todo analógico y mecánico.

Si eres como nosotros y te encanta el diseño gráfico, trabajar con las manos y aprender técnicas de antaño, te recomendamos este taller

Una experiencia única en la ciudad que nos ha enseñado a valorar el trabajo y esfuerzo de trabajos que un día fueron punteros y que no somos del todo conscientes de que todavía existen.

Para los más frikis de los números y máquinas aquí os dejo algunos datos:

Fotografía: Esencia Grafica Estudio – 2019

En el taller tienen un total de cuatro imprentas y una guillotina. La más moderna es una offset GTO52 de la marca Heidelberg. Pero las joyas de la corona son la ibérica semiautomática y las dos Heidelberg Tiegel de aspas. Nosotros utilizamos estas dos últimas. Una es de los años 60 y la otra de los 70. No han parado de trabajar desde entonces y son capaces de sacar entre 15.000 a 20.000 copias por jornada. Eso son del orden de 100 millones de ciclos. En L’Automàtica las tienen perfectamente cuidadas y funcionan como el primer día. Ya no se hacen máquinas como antes…

Hemos escaneado la lámina letterpress que hicimos para que, en la próxima newsletter del 26 de abril de 2019, puedas descargarla junto a otros descargables gratuitos.

¡Hasta la próxima semana!

Marc.